La ultraderecha en Europa

He encontrado en Rebelión.org. una interesante reflexión acerca de la matanza de Noruega que reproduzco más abajo. Cuando el terror nos sacude tendemos con rapidez a imputar su autoría a un demente. Parece que, ante lo incomprensible, su calificación irracional lo aleja de nuestro seguro y cálido entorno. Es un acto aislado producto de un insensato. Estamos a salvo mientras no nos toque. Pero ¿y si este hombre no estuviera más loco que Adolf Hitler -o Francisco Franco- y sus seguidores? ¿En qué se diferencia la fría planificación del exterminio nazi con la gélida cacería ejecutada durante dos horas por este depredador de jóvenes socialdemócratas? ¿Nos sentiríamos entonces tan seguros como creemos en nuestra civilizada Europa? ¿No es la ideología de un hombre, y sus actos, producto de su entorno? ¿De verdad está el “enemigo” fuera? A fin de cuentas, no han pasado ni sesenta años desde la Barbarie.
Por cierto, como con agudeza me hizo observar un amigo, macabra coincidencia la de esta atrocidad con la festividad de Santiago…..Matamoros, patrón de España.

Tras los atentados de Noruega

La matanza cometida en Noruega por Anders Breivik ha traído a primera plana una realidad que algunos siempre han pretendido ocultar, la presencia en Europa y en otras partes del mal llamado “primer mundo” de una ideología de extrema derecha que no duda, como ya lo ha hecho en el pasado, en emplear métodos violentos para imponer sus posturas. Las reacciones inmediatamente después de los atentados por parte de buena parte de la prensa de “status quo” de esos estados debería hacer sonrojar a más de uno, y sobre todo cuando conscientes de la metedura de pata al señalar a organizaciones jihadistas como autoras de la carnicería, han sido incapaces de rectificar.

Durante mucho tiempo los países nórdicos han venido gozando de una reputación ligada al consenso, el diálogo y la tolerancia, por ello el aumento institucional de los últimos años de formaciones populistas y extremistas de derecha ha sorprendido a más de uno. Así, los partidos con una agenda reaccionaria, anti-inmigración e islamofóbica han logrado condicionar en cierta medida la política en esos estados.

El Partido del Progreso en Noruega ha logrado situarse en segundo lugar tras los excelentes resultados obtenidos en las dos últimas citas electorales, el Partido del Pueblo danés ha condicionado la formación del nuevo gobierno y ha logrado que éste recoja buena parte de su programa. En Finlandia y Suecia, el populismo de derecha no ha tenido el mismo impacto, pero el apoyo al Verdaderos Finlandeses y a los Demócratas de Suecia ha crecido en los últimos años, y ambos podrían estar a las puertas de un nuevo vuelco político en esos países.

Varios factores han contribuido a este auge populista de extrema derecha en los países nórdicos, y en buena medida también en otras partes de Europa. Por un lado se señala el aumento de las solicitudes de asilo durante los años noventa; por otro lado se habla del vacío y la crisis de los partidos políticos tradicionales, algo que ha impulsado el crecimiento de otras formaciones populistas de derecha; otra clave sería la “transformación” de esas fuerzas de extrema derecha en los últimos años, conjugando su ideología con la llamada “cara amable” de sus dirigentes, que son aceptados como “parte del sistema” por las demás fuerzas políticas; y por último, no hay que desdeñar la llamada crisis económico y financiera mundial.

Los llamados “lobos solitarios” ni están tan solos ni tan aislados. Ese término está siendo cada vez más utilizado por algunos medios de comunicación, que acaban dotándolo de una cierta mitología muy bien aprovechada por los movimientos de extrema derecha. Así, muchas veces se caracteriza a esos “solitarios” como individuos aislados, sin conexiones ideológicas o materiales con las corrientes más reaccionarias de la extrema derecha.

Y es ahí donde topamos un evidente error. Los llamados lobos solitarios son personas que actúan individualmente, pero que al mismo tiempo se alimentan de la cultura de la extrema derecha y pretenden con sus acciones expandir la misma y atraer a nuevos miembros. En otras ocasiones, cuentan además con el apoyo material de parte de esas comunidades extremistas y reaccionarias.

Como señalaba recientemente un estudio, “cualquier acto de violencia de la extrema derecha cometido por un solo individuo es un producto extremo de la cultura activista de esa corriente ideológica”. Además, la extensa narrativa (novelas como Hunter, o los Diarios de Turner) idealiza la visión que esos individuos tienen hacia sus objetivos. La llamada “revolución sin líderes, sustentada en un ensayo de Louis Beam en 1983, también se une a esa literatura de “cabecera” supremacista blanca, y que también sirve para estructurar una ideología común.

Por ello, los intentos por presentar los atentados (como en otras situaciones similares en el pasado) de ese tipo como casos aislados no ayudan a afrontar el verdadero peligro que a día de hoy representan los grupos de extrema derecha (tan sólo en EEUU, desde el atentado de Oklahoma han tenido lugar más de 75 complots, conspiraciones o atentados racistas). Como tampoco lo hace el señalar la supuesta incapacidad mental del autor de los mismos.

Lo cierto es que este tipo de organizaciones e individuos llevan tiempo difundiendo su ideología a través de diversos medios (Internet, música, encuentros…) y son innumerables los textos que adía de hoy conforman el corpus de esas tendencias xenófobas y reaccionarias. El “manifiesto” que el propio Anders Breivik ha venido elaborando en los últimos años muestra buen aparte de los pilares ideológicos que sustentan a ese mundo: una postura anti-musulmana, un barniz “histórico” que le hace presentarse como un cruzado (con las ligazones metafóricas e ideológicas que ello conlleva), un ataque hacia las posturas progresistas y hacia el multiculturalismo.

Breivik ha apuntado además otras líneas a seguir. “El rechazo hacia las formaciones políticas e instituciones actuales, la prohibición del aborto, un mayor poder par ala iglesia (algunos ocultan su declaración partidaria del fundamentalismo religioso católico), defensa de la pena de muerte, campos de concentración para los drogodependientes, e incluso forzar la reeducación de los “marxistas””.

Y lo más peligroso de toda esa amalgama y retórica es el papel que estarían jugando otras fuerzas populistas, que en teoría rechazan la violencia empleada por tipos como Breivik, pero que en el fondo son capaces de defender esas mismas posturas reaccionarias con “palabras bonitas y un rostro más agradable”. Los llamamientos contra la inmigración, contra “el otro”, que durante tanto tiempo han venido repitiendo los líderes de esos partidos conservadores han “fomentado un clima donde muchos de sus impacientes seguidores han comenzado a pensar en el odio o la violencia como una opción más”.

Algunas formaciones socialdemócratas en Europa han asumido sibilinamente el discurso de la derecha, haciendo que el debate político se sitúe en los parámetros que las fuerzas reaccionarias desean, y donde sin duda se sienten más cómodos. La actitud de esas formaciones en torno a la crisis económica o la inmigración son muestras de que la política que están desarrollando se asemeja al “trabajo sucio de la derecha”, y ésta mientras tanto puede articular un discurso que engloba más allá de su tan cacareado centro-derecha, al tiempo que acoge en su seno a las opciones más reaccionarias (tal vez por eso en algunos estados europeos “no se ve” una manifestación organizada en torno a la llamada extrema derecha, ya que ésta se situaría dentro del seno de los partidos tradicionales de derecha).

Como ha apuntado estos días un analista, la caverna ideológica intenta una y otra vez presentar a Europa en guerra permanente con el “otro” (inmigrantes, islamismo, minorías), rechazando las políticas multiculturales y sobre todo “una Europa democrática, igualitaria y diversa”. Por todo ello frente a esa postura remarca que “el enemigo es blanco y probablemente habla perfectamente inglés. Pero no nos engañemos, este enemigo no es pasivo o educado. Está armado y es muy peligroso”.

TXENTE REKONDO.- Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)”



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Crónica de………………………………………Amy Winehouse

Recuerdo que la primera vez que escuché a Amy Winehouse me quedé boquiabierto. Había oído hablar de esta cantante desde hacía tiempo, pero la consideraba una integrante más del comando de imitadoras de Madonna. Hasta que alguien de cuyo oído musical me fío me dijo: óyela, tiene una voz portentosa. Y la oí. Y aquel caudal de voz me embriagó. Como lo habían hecho antes Ella Fitzgerald, Sarah Vaughan o Nina Simone. Investigué: ¡sólo dos discos! Por supuesto, me los compré enseguida -si, y no los descargué porque si me gusta algo, si merece la pena, me lo compro, a ser posible en vinilo, rarito que es uno-. Y me acompañaron durante varios meses. Estaban en el coche, junto al equipo de música, en el ordenador. También me enteré de que la chica llevaba sin componer, y apenas sin actuar, varios años. El monstruo de sonrisa burlona convivía con ella. Esperé. Compré videos, vi el documental del padre -Salvad a Amy-. Y esperé. Hoy he dejado de esperar.

Tu alma era como tu música, negra, y tu voz caía del cielo. Reinventaste el soul.

El enemigo está dentro

Que el enemigo está dentro es algo que aprendí cuando hice el servicio militar. Vigilábamos hacia el interior del cuartel, no hacia afuera, porque sabíamos que el ataque solo podía llegar de quienes nos tenían que controlar, no de ningún inexistente enemigo. Toda la tropa -y yo fui tropa, no llegué ni a cabo, ja,ja- entendíamos contra quien era el combate de cada día y de que batalla queriamos desertar cuanto antes.

Por fortuna, no he participado en ninguna guerra ni creo ya que lo haga, así que no puedo decir en rigor que hace falta más valor para decir lo que dice este hombre que para ser soldado en una contienda. Pero sí sé que hace falta mucho arrojo para hablar tan claro. Así que sólo puedo decirle a este veterano: gracias por tu información, tu ejemplo y tu aliento para seguir creyendo que otro mundo es posible.

Composición sociológica del movimiento 15/M

El Roto_A la puta calle

“Dos meses después de que los ciudadanos se echasen a la calle para denunciar la actitud de políticos y banqueros, el espíritu de los indignados sigue vivo. Y sus protagonistas han concretado sus preocupaciones, si bien aún falta una clara priorización en sus objetivos. Así se desprende de un estudio cualitativo realizado por el Laboratorio de la Fundación Alternativas sobre el Movimiento 15-M, que publicará próximamente y al que ha tenido acceso Público.
La primera radiografía de los indignados -obtenida a partir de entrevistas personales, grupos de discusión y 250 cuestionarios administrados a quienes participaron en la protesta de Salamanca entre el 26 y el 30 de mayo- muestra que son “jóvenes, pero no adolescentes”; que aunque son percibidos como apolíticos, tienen en realidad “una tendencia política definida” claramente de “izquierdas”; que sus denuncias no sólo son contra el poder político o financiero, sino también contra el mediático; y que la fuerza que impulsan no es rupturista, sino reformista.
El documento Movimiento 15-M: ¿quiénes son y qué reivindican?, realizado por los investigadores Kerman Calvo, Teresa Gómez-Pastrana y Luis Mena, trata de poner negro sobre blanco qué objetivos persiguen y cuál es su perfil.

Objetivo. Más reforma que ruptura

Ante el debate de si los indignados pretenden romper con el sistema o reformarlo, el estudio muestra que para una amplia mayoría de los participantes el objetivo es mejorar la calidad de la democracia. Un 62% de los consultados advierte que la movilización ciudadana de los últimos meses pretende una evolución del sistema actual, frente a un 38% que responde que supone una ruptura.
La gran mayoría tiene entre 19 y 30 años y estudios universitarios
Con cierto grado de sorpresa, los autores del informe resaltan que estos porcentajes sólo varían ligeramente en función del compromiso con el movimiento. “Aquellos que más participan y que son más de izquierdas, no piensan necesariamente que el movimiento esté buscando la ruptura”, apuntan. Así, el 57% de los más activistas piensan que el 15-M busca una reforma, cifra que asciende al 64% entre quienes no se implicaron en las comisiones creadas en las acampadas.
Pero ¿qué quieren arreglar? A la percepción inicial de que censuran el papel de políticos y banqueros (“no somos mercancías” en sus manos, rezaba el lema de Democracia Real Ya), hay que suman un tercer estamento contra el que se rebelan: los medios de comunicación. Estos también son causa de indignación, señala el estudio. De hecho, el quinto objetivo más importante por el que luchar, según los encuestados, y al que otorgan una valoración media de 8,72 sobre 10, es “que los medios sean imparciales”.

Los retos.La lista negra a corregir

Por delante de los medios, no obstante, aparecen otros grandes retos del movimiento. Los principales objetivos que persiguen sus integrantes tienen un carácter general, como la lucha contra la corrupción, que obtiene una nota de 9,16. Pero también formal, como la petición de reformar la Ley Electoral, que, con un 9, ocupa el segundo lugar entre los retos más valorados. Le siguen limitar el poder de los mercados financieros, con un 8,86, y transformar la democracia, con un 8,83.
La lucha contra la corrupción es el primer objetivo que persiguen
Entre los detonantes que llevaron a los ciudadanos a expresar su indignación participando en la manifestación del 15-M, sobresalen el enfado por la corrupción, que es resaltado por el 56,3%; el malestar con la actuación de los bancos, elegido por el 55,3%; la manipulación de los medios de comunicación, opción seleccionada por el 52%; y las injusticias del sistema electoral, señaladas por el 45,6%.
El estudio realizado en Salamanca pone de relieve que, entre las personas que participaron activamente en las acampadas, “el enfado con los bancos” fue una razón particularmente importante para asistir a la manifestación; en cambio, entre aquellas que no participaron en las comisiones creadas en las acampadas, la corrupción o las injusticias del sistema electoral son problemas de mayor peso.

El perfil.Así son los movilizados

Los datos recogidos por Calvo, Gómez-Pastrana y Mena les llevan a diferenciar claramente entre la marcha del 15-M y la movilización posterior. Entre otros motivos, porque las acampadas y las asambleas recibieron más apoyo social que la propia manifestación, la chispa con la que prendió la protesta. Un 43% de los encuestados afirmó haber asistido a la marcha, mientras que un 54% acudió a las acampadas y un 71% participó en alguna asamblea sin acampar.
“Este es un movimiento social joven, pero no adolescente”, enfatiza el informe de la Fundación Alternativas, que asegura que, en la muestra recogida, hay una “abultada presencia” de jóvenes entre 19 y 30 años, que cursan o han cursado estudios universitarios. Además de formados, los indignados se caracterizan por manejar a la perfección las nuevas tecnologías. Son “nativos digitales”, afirma el documento. De hecho, un 65,3% de ellos, se enteró de la manifestación por Facebook o Tuenti, un 17,8% por alguna web y un 9,9% por Twitter.
El 64 % participa en las movilizaciones para lograr una reforma del sistema
El estudio también desmonta la teoría de que el 15-M es un movimiento apolítico, la percepción más extendida entre los españoles. Los autores sostienen que esa imagen “es equivocada”. Tras la investigación realizada, concluyen que “las identidades ideológicas están bien definidas hacia la izquierda”. En concreto, en la escala ideológica de izquierda y derecha (siendo 1 extrema izquierda y 10 extrema derecha), los militantes del movimiento se sitúan en el 2,84. La media ideológica de los españoles, según el CIS, era de 4,56 en marzo de 2008.
El grado de compromiso de los participantes con el 15-M también influye en la balanza ideológica. Cuanto mayor es la participación más se escora a la izquierda y viceversa. Así, entre aquellos que participan en las comisiones la media se desplaza al 2,58 y entre los “participantes ocasionales” el movimiento en dirección contraria alcanza el 3,0.

El futuro.Porque sigue vigente

Con la regeneración de la democracia en el horizonte y aunque se han desmontado los campamentos en las plazas de España, la movilización sigue activa. La llama de la primera marcha no se ha apagado, entre otras razones, por la idea de “ocupación del espacio público”, que motiva la participación en el movimiento. Sin embargo, la continuidad del 15-M también se explica como reacción a la “tergiversación de los medios de comunicación conservadores”.
Por otro lado, el informe pone de relieve que “se participa más en un movimiento social si se percibe un beneficio”. Y, en el caso del 15-M, se aprecian varios. El más claro es que ofrece la posibilidad de expresar su indignación a los ciudadanos. Los consultados lo valoran con un 8,6. Pero también en el apartado de ventajas figura el aprendizaje sobre las injusticias del sistema y la capacidad de consensuar. Ambos obtienen un notable alto.”

Editado en diario Público el 17.07.11

Fuente: lluvia.